Lactancia Materna

Composición de la leche materna

_DSC5510La composición de la leche materna es muy compleja ya que, a pesar de la información que disponemos sobre la composición de la leche humana, su conocimiento en profundidad sigue siendo objeto de investigación, pues el interés no se limita a establecer la identificación de los componentes que la constituyen, sino también la cuantificación de la concentración en la que se encuentra cada uno de ellos, la estructura bajo la cual se presentan y, no menos importante, establecer la función o beneficio específico que cada componente desempeña para el lactante.
Además, esta composición es variable porque cambia para una misma mujer durante la propia toma, incluso es distinta si es la primera o la última toma del día. La leche se adapta a las necesidades del lactante. Estas variaciones parecen estar encaminadas a cubrir las necesidades del bebé en cada momento.

Por ello, la evidencia científica parece avalar la superioridad de la leche materna como alimento, debido a que las propiedades metabólicas y nutritivas de la leche son específicas para el lactante. Al menos durante los primeros 6 meses de vida, la leche materna es el sustento idóneo ya que se adapta a las limitaciones fisiológicas del lactante. Con la leche materna hay menos regurgitación, vómitos, estreñimiento y diarreas, ya que la velocidad de vaciamiento es lenta.

Beneficios de la lactancia materna

La lactancia Protege al bebé frente a un número de enfermedades como son, por ejemplo, la diarrea, la otitis media, la meningitis bacteriana, o el botulismo, ya que una de las funciones principales de la leche materna es proporcionar un apoyo al sistema inmunológico del lactante que mejore su estado de salud y prevenga diferentes enfermedades.
Además, el consumo de leche materna previene frente a muerte súbita, diabetes, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, linfoma y alergias. También mejora el desarrollo de los huesos y músculos de la cara, por lo que el bebé tendrá los dientes más fuertes y tendrá menor riesgo de desarrollar caries.

Con respecto a la madre, dar el pecho mejora la remineralización ósea, disminuye el riesgo de cáncer de mama y ovarios. Además libera oxitocina y esto hace que el útero vuelva a su sitio más rápido.

La producción de leche materna reduce el peso ganado durante el embarazo, ya que la madre acumula de 2 a 4kg de reserva lipídica para alimentar al bebé.

Finalmente, la lactancia aumenta el vínculo madre-hijo, puesto que ofrece la oportunidad de un contacto cutáneo directo de forma frecuente. El sentido del tacto está muy desarrollado para el bebé y es uno de los medios principales de comunicación. Este contacto ayuda a tener una menor depresión post-parto.

Por si fuera poco, la lactancia materna es limpia y saludable, está siempre a temperatura ideal y elimina el trabajo de preparación, del alimento, además de ser un ahorro de tiempo y dinero al no tener que comprar preparados que suelen ser muy caros.

Excepciones o situaciones que desencadenan el abandono de la lactancia materna

  • Amastias o atelias. Amastia: ausencia completa de la glándula mamaria incluyendo el pezón y la areola; es muy rara y se asocia con otras malformaciones de la pared torácica y los brazos.
    Atelia: no existe pezón; puede ser unilateral o bilateral.
  • Abscesos mamarios: es una colección de pus localizada en la mama. La paciente suele presentar enfermedad aguda, con dolor y fiebre, así como afección del estado general.
  • Enfermedad consuntiva grave: galactosemia y déficit congénito de lactasa.
  • Madre que consuma fármacos contradictorios debido a alguna enfermedad propia. Enfermedades infecciosas de la madre, psiquiátricas y neurológicas.
  • Madre consumidora de drogas de abuso: cocaína, heroína, alcohol, LSD, marihuana, anfetamina, etc.
  • La incorporación al trabajo. Hoy en día es muy difícil compaginar el trabajo con la lactancia materna con lo cual muchas mujeres optan por destetar al bebé cuando se tienen que incorporar al mundo laboral. Una solución sería tomarse un descanso para sacarse la leche con un sacaleches y después darle el biberón, pero resulta complicado y estresante.
  • La falta de apoyo familiar
  • Estrés materno. Está demostrado que el estrés y la ansiedad materna influyen directamente sobre el proceso de secreción, pudiendo incluso inhibirla.

Ganancia de peso del bebé

Para una correcta evaluación del crecimiento es necesario conocer los patrones normales de crecimiento de los niños amamantados y sus márgenes de variabilidad para una detección precoz de problemas y patología.

La ganancia de peso normal en un lactante es:

  • 0 – 6 semanas: 20 gramos/día.
  • > 4 meses: 113 – 127 gramos/semana.
  • 4 – 6 meses: 85 – 142 gramos/semana.
  • 6 – 12 meses: 42 – 85 gramos/semana.

Es frecuente que un bebé cambie de percentil.

Se debe de valorar la ganancia de peso en un período de peso y no el peso concreto en un momento determinado; sería recomendable pesar al lactante una vez a la semana (el mismo día de la semana a la misma hora aproximadamente) al menos durante el primer mes de vida, para tener una valoración “real” de la ganancia de  peso.

Es preferible valorar siempre utilizando relación del peso para la talla o el índice de masa corporal.

Estas valoraciones junto a una buena evaluación clínica son indispensables antes de aconsejar un cambio de alimentación como administración de suplementos o interrupción de la lactancia.

Dudas y preguntas

  • ¿Si tengo los pechos pequeños tendré menos leche? No, puesto que no existe relación entre el tamaño de la mama y su capacidad funcional. El tamaño depende de la cantidad de grasa existente alrededor del tejido glandular. No os preocupéis si tenéis los pechos pequeños o grandes puesto que toda mujer puede alimentar a su bebé con su leche.
  • ¿Tengo que seguir un horario a la hora de alimentar al bebé? No, se ha de alimentar a demanda. La duración aproximada es de 10 a 15 minutos en cada pecho y se ha de empezar siempre por el que se dejó.
  • ¿Cuánto dura la leche en la nevera y en el congelador? La leche materna dura un máximo de dos días en la nevera y 3 meses en el congelador. Para calentarla siempre en un cazo y para descongelarla nunca en el microondas, o bien al baño maría o a temperatura ambiente.
  • ¿Hasta cuándo puedo darle el pecho? Como mínimo la OMS recomienda los 6 primeros meses de vida, pero si se puede la lactancia prolongada hasta incluso los 2 años de edad.
  • ¿Hasta cuándo tengo que continuar dando el pecho por la noche? Es normal que los bebés tomen el pecho varias veces por la noche (hasta 5 veces) y después de mamar, el niño volverá a dormirse rápidamente. A los 4 meses sólo el 50% de los bebés duermen 6 horas de un tirón. A los 9 meses lo logran cerca del 96% de los bebés. La fatiga es uno de los enemigos de la lactancia, pues se ha de instruir a la madre para que, dando el pecho a demanda, aproveche para descansar y dormir en los periodos en los que el bebé también está durmiendo.

 

Anuncios